En el espacio
En el viaje
me acostumbré a todo,
o casi todo.
La ingravidez…
(desde antes,
tenía la cabeza en las nubes).
A la comida en tubos de dentífrico,
la descalcificación de los huesos,
la pérdida de masa muscular,
la fibrosis del hígado…
Me acostumbré a saber
que ya nunca alcanzaré a regresar…,
