ficcion

Naves imposibles hacia la luz

La nave estaba hecha de cartón.
No eran más que retazos de cajas que había encontrado en la basura. Sabía que necesitaba de las más fuertes, aquellas que pudieran resistir la fuerza centrífuga que se requería para elevarse por los aires, para moverse con velocidad inaudita, para traspasar los límites del tiempo y el espacio. Recorrió el basurero y tocó en las puertas de los vecinos habituales para preguntar “¿No tiene basura?”, y de paso ganarse unos pesos mientras pepenaba los materiales que pudiera necesitar. Se las ingeniaba para siempre llevar consigo ese viejo Walkman y la cinta llena de canciones de rock urbano que sonaba sin parar. Soy un perro negro y callejero, sin hogar, sin hembra y sin dinero.