El huésped sin forma
Desperté con la certeza de que mis huesos ya no eran míos.
Algo se había deslizado en la médula,
una presencia sin rostro
que respiraba con mi sangre.
Desperté con la certeza de que mis huesos ya no eran míos.
Algo se había deslizado en la médula,
una presencia sin rostro
que respiraba con mi sangre.