poesia

El fulgor de los caninos

A las 4:13 a. m. Sirio
es una fiera en la difusa materia del lente,
brilla rodeado de motas
etéreas, organismos brevísimos
en un cristal; penetra el ojo de
quien observa, la pupila
no es más que un lago adonde se zambullen
los caninos —los nuevos y los milenarios,
los que saben de croquetas y los que viajan
por las estrellas—.