ficcion

El bio-satisfyer

Amigas, es neta: esta nueva generación de juguetes sexuales llegó para cambiar el mundo. Hace un tiempo les dejé por aquí la reseña del primer satisfyer, un dildo con una ventosa que se pegaba al clítoris y ronroneaba como un gatito. Luego les hablé del satisfyer pro 6, que cambiaba de color según la fase del ciclo menstrual. Estaban chidos, no les voy a mentir (y creo que desde que me aficioné a ellos dejé de necesitar a Augusto), pero seguían siendo falos robóticos. Lo de ahora es totalmente distinto. Con el nuevo bio-satisfyer no siento que me esté masturbando con un apéndice de mi ex, sino con algo más. Algo que no es de este mundo.