ficcion

Octaceptivos

—¿Pero tú estás segura? Mira, no es ningún juego. Esa mierda se le mete por dentro a uno. ¿Después no se puede sacar?

—Coño, Pablo. Siempre has sido un llorón. Eso está recontraprobado. ¿O tú te crees que las farmacéuticas lo venden sin hacer pruebas de seguridad? Mira, aquí está el polvo para la castración química, en la capsulita esta, y ahí en ese papel está el manual. Todo el proceso viene detallado.